Gracias Santiago (al hombre público) *

En una breve carta publicada por el blog contraindicaciones el pasado viernes, cuando Santiago Sierra rehusaba rotundamente aceptar el Premio Nacional de Artes Plásticas 2010. El artista esgrimía el sentido común para no aceptar la complicidad con un Estado que no es de todxs. Un Estado de lxs poderosxs y sus amigxs que, abandonando el deber de trabajar por el bien común, instrumentaliza el arte y el prestigio del premiado para legitimarse.

Este gesto honra a Santiago Sierra, y sirve también para dignificar a lxs trabajadorxs del arte, a todxs, en un país como el nuestro donde la cultura y el arte poco importan a las instituciones, donde la mayoría de las productoras culturales subsisten en condiciones de precariedad. Tras este pronunciamiento, González–Sinde obtiene además el dudoso honor de ser la primera responsable de Cultura a la que rechazan un Premio Nacional, lo cual es significativo para un ministerio que se ha caracterizado por la práctica clientelar, la autocomplaciencia y el patrocinio de grupos editoriales y mediáticos próximos al poder.

Quizás podamos ver poco acertada la referencia a su obra No, Global Tour al final de la misiva de Sierra, pero ello no empaña un ápice el sentido de su decisión; el rechazo frontal a comulgar con el estado actual de las cosas. Un posicionamiento subjetivo, necesario y comprometido, que cuestiona de forma clara el uso espurio del arte por el Estado, y que por ello empuja a la reflexión –o debería– al resto de miembros de la comunidad artística. Santiago Sierra, con su gesto, se ha posicionado fuera del pesebre de lxs que viven al calor del poder. Al rehusar el premio ha puesto en cuestión un modelo del arte y la cultura entendidos como herramientas propagandísticas y legitimadoras del statu quo.

Por todo ello, gracias Santiago por tu valiente decisión.

¡Salud y libertad!

Publicado en el Periódico Diagonal online
Domingo 7 de noviembre de 2010

* Sobre esta carta, escrita hace ya cuatro años, aunque comparto el espíritu que la motivó leída ahora me parece ingenua, hoy la habría escrito en otros términos. Creo que la decisión de Sierra parte del lógico descrédito del Estado, sin embargo estado y capital son una misma cosa, por tanto hay algo de contradictorio en rechazar un premio del Estado con estos argumentos y trabajar con instituciones y fondos privados. También creo que la decisión de Sierra tiene un matiz autobombo que hay que considerar, no obstante en términos generales su renuncia fue un hecho del que alegrarse.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: